Hace ocho años, Santiago Lange se unió al por entonces doble medallista olímpico Carlos Mauricio Espínola para formar un equipo que peleara con la elite de la exigente Clase Tornado. Esta mañana, la dupla argentina se subió al podio por segundo Juego Olímpico consecutivo. Igual que en Atenas 2004, obtuvieron la medalla de bronce. Sin dudas, un nuevo premio al esfuerzo para dos atletas ejemplares que ya entraron en la historia grande de nuestro deporte.
Medalla en mano y recién bajado del podio en Qingdao, sede de las competencias de vela de los Juegos Olímpicos de Beijing, Lange compartió con Clarín su alegría por haber obtenido la medalla de bronce. “Es una satisfacción enorme, más allá de que vinimos a buscar el oro y conseguimos el bronce. Fue un torneo súper duro, muy parejo y con condiciones muy variables. Estoy muy contento de haber ganado junto a Camau otra medalla para el país”.
- Venían preparándose especialmente para esto y se sabía que iba a ser complicado, pero las condiciones quizás fueron aún más difíciles, sobre todo en la regata de hoy…
- Hoy fue una situación extrema en cuanto a miedo a romper el barco o a tumbarlo, pero los otros días también. Es como definir cada minuto por penales. Eso genera mucho estrés, sobre todo cuando uno se está jugando todo.
- Teniendo en cuenta que iban por el oro pero tenían a Alemania y Canadá muy cerca en el puntaje, ¿cómo plantearon la estrategia para la regata final?
- Este nuevo sistema, en el que la regata vale doble y dura sólo 30 minutos, no te permite recuperación. Para mí es un grave error de la Federación definir la medalla en estas condiciones. Tuvimos una muy buena salida, pero ya de entrada vimos que estábamos andando más lento que españoles y australianos, así que nos quedó cuidar al barco alemán. Por suerte después se tumbó el alemán y nosotros conseguimos una nueva posición de ataque en la segunda vuelta. Lamentablemente no pudimos pasar al australiano para conseguir la medalla de plata, y el español siempre estuvo adelante así que era muy difícil”.
- Fue fundamental haber ganado dos regatas ayer porque de otra manera se habría complicado mucho más…
- Sin dudas, pero fue así durante todo el torneo. Ganamos cuatro regatas en estas condiciones. Ayer ganamos una después de un noveno puesto. Me siento muy orgulloso del equipo que formamos con Camau para salir de esos momentos duros. Dimos vuelta la tortilla y nos pusimos de nuevo en carrera. Estoy muy conforme con los resultados que fuimos logrando.
- ¿Qué es lo más fuerte que tienen como equipo?
- La pasión, la dedicación, la fuerza que ponemos para cumplir cada uno de nuestros objetivos.
- ¿Qué significa poder repetir un podio olímpico?
- Todavía no lo pensé mucho, pero es una alegría enorme volver a subirme al podio con Camau y tener la medalla colgada.